Nati (Sárdoma): «No sé si nos falta suerte, puntería o intensidad»

Andrés Rivas

Redactor Jefe de Galifútbol

Tras un inicio de temporada esperanzador, el Sárdoma ha visto frenadas en seco sus ilusiones de luchar por el título liguero en Segunda Femenina. Nati, autora de los dos goles del cuadro vigués en el último encuentro, reconoce cierta «desesperación» en el equipo tras seis partidos sin conocer la victoria a pesar del buen juego.

El conjunto que dirige Toni Pazó fue uno de los grandes animadores en el arranque de la competición, pero ha demostrado ser también un equipo de rachas y actualmente atraviesa su peor momento en cuanto a resultados. Tras enlazar cinco victorias consecutivas entre la séptima jornada y la undécima, el Sárdoma acumula seis encuentros consecutivos sin ganar: tres derrotas en serie y tres empates en las últimas jornadas.

En el último encuentro, las viguesas empezaron perdiendo en su feudo ante el Bértola, pero consiguieron remontar con dos tantos de Nati, que se mostró decepcionada por el desenlace del choque. «Haces un partido bueno, metes dos goles, pero al fin y al cabo si el equipo no gana te vas con mal sabor de boca. Cambiaría sin dudar el haber marcado por ganar 1-0 incluso aunque el gol lo metiera el árbitro».

Sin embargo, volvieron a fallar en los últimos minutos y las de Vilaboa acabaron salvando un punto. «Es un bajón total», asegura Nati en relación a la mala racha del equipo, «no sabes muy bien si es un tema de mala suerte, de falta de puntería o de intensidad».

Para la goleadora del Sárdoma, el punto de inflexión fue la derrota ante el Victoria. «Ese partido fue un robo», asevera tajante, «parecía que el árbitro no había arbitrado en su vida. Yo entreno también a niños pequeños y nunca había visto algo tan exagerado». Era la decimotercera jornada y el conjunto de Toni Pazó sufría su segunda derrota consecutiva, justo antes de visitar al Olivo en un derbi local por todo lo alto.

Ante el cuadro de David Ferreiro, el Sárdoma fue claramente superior -así lo reconoció el propio técnico de El Olivo-, pero acabó cayendo por 2-1. «Hicimos un partido bastante completo, con una primera parte de las mejores de la temporada», señaló Nati, para quien el choque se decidió por pequeños detalles: «tuvimos una pizca de mala suerte, tres palos, y su portera estuvo muy acertada; ellas metieron las que tuvieron y se llevaron los tres puntos».

A pesar del bache de resultados, Nati se muestra feliz en una plantilla que define como «una piña, donde todas somos muy buenas compañeras y amigas». En cuanto a las aspiraciones de aquí a final de temporada, cree que «ahora la liga está complicada, toca intentar quedar lo más arriba posible, tratar de ganar las copas o lo que venga y el año que viene ser ese quipo que toca las narices».